Cateto Club (Marbella, Málaga, España) por Cateto Cateto. Cateto Club nace como un espacio experimental y cambiante, un homenaje a los clubes de la Costa del Sol de los años 60, donde bailaban estrellas de la talla de Frank Sinatra y Brigitte Bardot. Un lugar que transita entre aquel imaginario y el club contemporáneo.
Es, a su vez, un pequeño -y deliberadamente sensual- homenaje a la obra de Mario Bellini y a la vigencia de su legado estético. Un proyecto que mira, sin nostalgia impostada, al Estilo del Relax: una época en la que el placer era una forma de vida y el hedonismo, casi una disciplina; una estética concebida por y para el disfrute.
Un universo de curvas saturadas y color vibrante dialoga con el imaginario radical de Verner Panton -en el año de su centenario- y con una memoria más cercana, casi doméstica: El Club de buceo-Aqua-Tec de la N-340 en Fuengirola, las torres brutalistas de Torremolinos o Ciudad Sindical de Vacaciones Tiempo Libre de Marbella. Iconos populares reinterpretados desde una mirada contemporánea.
El resultado es un espacio profundamente arquitectónico donde forma, color y luz asumen todo el protagonismo. Sin ornamento superfluo, la experiencia se construye desde lo esencial. Todo se articula a partir de un único gesto: la exploración del cilindro.
Una geometría que se despliega en múltiples escalas y lecturas: como vacío -o espacio negativo- en los reservados; como masa en la barra y los taburetes; extruida en la luminaria Sentry Sculpture Light, diseñada por Ewan Lamm para Ultramar Studio; seccionada en puertas y pasos; o como huella convertida en patrón del pavimento cerámico. Un lenguaje coherente, casi obsesivo, que da unidad al conjunto.
La iluminación se completa con piezas icónicas, como la Panthella de Louis Poulsen, la lámpara Nesso de Artemide y la Gambosa de Marset, reforzando ese imaginario entre lo pop y lo retrofuturista. Un lenguaje coherente, casi obsesivo, que da unidad al conjunto.
La puerta circular se convierte en un elemento icónico: una pieza de 3 metros de diámetro que acapara las miradas y juega con el efecto «I am a monument» teorizado por Robert Venturi. Un guiño directo a las portadas previas a las fachadas de las discotecas de la N-340 a su paso por Montemar, en Torremolinos, donde la arquitectura funcionaba como reclamo -casi como el Strip de Las vegas- compitiendo por captar la atención del conductor.
Hay también espacio para la imperfección, señales de lo inacabado. En Cateto Club son, en realidad, una declaración de intenciones. Responden a una manera de construir profundamente arraigada en aquella época: acabados rugosos, texturas honestas, lo tosco como valor y lo vernáculo como identidad.
Resuenan aquí referencias como el gotelé, el mobiliario exterior encalado del Marbella Club o espacios como el Hotel Miami de Torremolinos, donde esa naturalidad imperfecta definía toda una estética.
El espacio, además, transita hacia un segundo estado a través de una instalación artística de la paisajista de interiores Charo Benitez junto a Alejandro Cateto. Una intervención que revisita el estado actual de abandono de muchos de estos edificios emblemáticos de la Costa del Sol de los 60 -como Ciudad Sindical de Vacaciones Tiempo Libre o El Club de buceo-Aqua-Tec de Fuengirola- hoy sin uso, donde la vegetación se abre paso de forma espontánea.
Esta instalación encarna precisamente esa idea: gerberas y girasoles emergen entre las grietas del espacio como una crítica a ese abandono, pero también como una reivindicación. Una afirmación de que la Estética del Relax puede, todavía, volver a florecer.
Materiales locales, destellos dorados y una arquitectura fluida construyen así un pequeño paraíso retrofuturista.
Esto es Cateto Club: arquitectura souvenir.
Ficha técnica
Nombre: Cateto Club
Ubicación: Marbella, Málaga, España
Estudio de diseño: Cateto Cateto
Diseñador principal: Alejandro Cateto
Colaboradores: Daniel Espada, Gabriel Bascones de la Cruz
Renders: Benjamín Arnela
Construcción: Race Construcciones
Diseño de paisaje interior: Charo Benitez
Superficie: 45 m2
Fecha de finalización: 20/03/2026
Fotografías: Loveladrillo
Instagram: @cateto.cateto
English version
Cateto Club emerges as an experimental and ever-evolving space, a tribute to the clubs of the Costa del Sol in the 1960s, where stars such as Frank Sinatra and Brigitte Bardot once danced. A place that moves between that imaginary and the contemporary club scene.
It is also a small -and deliberately sensual- homage to the work of Mario Bellini and to the enduring relevance of his aesthetic legacy. A project that looks, without forced nostalgia, to the Relax Style: a time when pleasure was a way of life and hedonism, almost a discipline; an aesthetic conceived by and for enjoyment.
A universe of saturated curves and vibrant color engages in dialogue with the radical imagination of Verner Panton -in the year of his centenary- and with a closer, almost domestic memory: the Aqua-Tec diving club along the N-340 in Fuengirola, the brutalist 3 towers of Torremolinos, or the Ciudad Sindical de Vacaciones Tiempo Libre in Marbella. Popular icons reinterpreted through a contemporary lens.
The result is a deeply architectural space where form, color, and light take center stage. Without superfluous ornament, the experience is built from essentials. The entire project is articulated through a single gesture: the exploration of the cylinder. A geometry that unfolds across multiple scales and readings: as void -or negative space- in the seating alcoves; as mass in the bar and stools; extruded in the Sentry Sculpture Light, designed by Ewan Lamm for Ultramar Studio; sectioned in doors and thresholds; or imprinted as a pattern across the ceramic flooring. A coherent, almost obsessive language that brings unity to the whole.
Lighting is completed with iconic pieces such as the Panthella by Louis Poulsen, the Nesso by Artemide, and the Gambosa by Marset, reinforcing an imaginary that sits between the pop and the retrofuturistic. A coherent, almost obsessive language that gives unity to the whole.
The circular entrance door becomes an iconic element: a three-meter-diameter piece that captures attention and plays with the «I am a monument» effect theorized by Robert Venturi. A direct nod to the entrance façades preceding the nightclubs along the N-340 in Montemar, Torremolinos, where architecture functioned as spectacle -almost like the Strip in Las Vegas- competing to capture the attention of passing drivers.
There is also room for imperfection, for traces of the unfinished. In Cateto Club, these are in fact a statement of intent. They respond to a way of building deeply rooted in that era: rough finishes, honest textures, the value of the coarse, and the vernacular as identity. References resonate here, from gotelé finishes to the whitewashed outdoor furniture of the Marbella Club, or places such as the Hotel Miami in Torremolinos, where this natural imperfection defined a distinct aesthetic.
The space further transitions into a second state through an artistic installation by interior landscaper Charo Benitez alongside Alejandro Cateto. This intervention revisits the current state of abandonment of many of these emblematic 1960s Costa del Sol buildings -such as the Ciudad Sindical de Vacaciones Tiempo Libre or the Aqua-Tec diving club in Fuengirola- now left unused, where vegetation spontaneously reclaims the space.
This installation embodies precisely that idea: gerberas and sunflowers emerge through the cracks of the space as both a critique of this abandonment and a form of reclamation. A statement that the Relax Style aesthetic can still, once again, bloom.
Local materials, golden accents, and a fluid architecture come together to create a small retrofuturist paradise.
This is Cateto Club: souvenir architecture.




























