El AMB finaliza la zona deportiva «Ricard Ginebreda» de Molins de Rei

Este equipamiento, en el que se han invertido 3.689.023 €, tiene el objetivo de aglutinar diferentes actividades deportivas que se hacían en otros locales. El nuevo complejo se ha construido como un espacio social y familiar, que huye de la visión más profesionalizada del deporte y de la competición.

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB), a través de la Dirección de Servicios de Espacio Público, ha finalizado la construcción de la zona deportiva Ricard Ginebreda de Molins de Rei. Este nuevo equipamiento se ha creado en torno a un campo de fútbol previamente existente de un club arraigado al barrio de El Canal. El objetivo principal del edificio es acoger, además de la entidad ya establecida, deportes como la halterofilia, el yudo, la escalada o la gimnasia artística, que se encontraban dispersos en locales que no se adecuaban a sus necesidades particulares.

El proyecto, dirigido por el arquitecto del AMB Roger Méndez, presenta las siguientes características arquitectónicas:

Construcción de una gran marquesina principal, que responde a toda la dimensión del campo de fútbol y agrupa los volúmenes resultantes de las diferentes salas del complejo, bajo la cual se encuentran los espacios de concurrencia pública: el bar, el acceso y las gradas, que se han concebido como espacios sociales a cubierto.

Máxima accesibilidad, puesto que se ha construido en una planta baja. De este modo, se evita el uso de ascensores y escaleras.

– Existencia de luz y ventilación natural en todas las estancias con el objetivo de ofrecer confort a los usuarios y favorecer el ahorro energético en las instalaciones.

Construcción de unas gradas con tres niveles, que huyen de la faceta más profesionalizada del deporte y pretenden concebirlo como una actividad social y no como una práctica puramente competitiva.

Gestión compartida de los vestuarios, que permite realizar diferentes actividades deportivas simultáneamente y hacer un uso intensivo de las instalaciones.

Presencia de un bar situado en el acceso del equipamiento, que da servicio tanto dentro como fuera de la instalación deportiva, lo que permite hacer una gestión independiente del centro y flexibilizar su uso y horario.

Un equipamiento que fomenta la vertiente social y mejora la calidad paisajística del entorno

Para empezar, el nuevo equipamiento pretende fomentar la vertiente social de la entidad en un lugar que se ha ido dotando de equipamientos públicos. La concentración de actividades deportivas en una única instalación representa un punto de atracción de actividades que potencia las relaciones familiares y sociales del barrio.

Además, cabe destacar que las nuevas instalaciones se han concebido como un espacio de estancia y acogida, y permiten compatibilizar la competición de alto nivel con la existencia de un espacio social y familiar.

En segundo lugar, el impulso del nuevo equipamiento tiene una función de calidad paisajística y urbana del entorno. Su construcción ha servido para mejorar el contexto urbano en dos niveles: local y metropolitano. A nivel local, el recinto estaba muy aislado a causa de la antigua valla de obra perimetral y también por la poca relación entre el barrio y el parque adyacente. El proyecto ha permitido mejorar la conectividad y la relación con las calles adyacentes y potenciar la calle Felip Canalias como un verdadero eje urbano.

A nivel metropolitano, el campo de fútbol tenía poca relación con los espacios libres que conectan con el río Llobregat debido a la fragmentación territorial que produce el paso de la B-23. Con el nuevo proyecto, se ha creado una gran entrada abierta en el barrio, acompañada de un nuevo espacio público que favorece la relación con el parque del Llobregat.

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